En
el tren.
Capitulo
X
En
el Pueblo
…
Después de pasar un rato agradable en el parque. Decidimos ir un a caminar por
el pueblo.
El
pueblo en donde me crie tenía casas de diversos estilos. La mayoría con frentes
imponentes y cercas altas. Combinaba entre lo rural y lo moderno y con algunos
puentes y veredas que llevaban a despoblados en donde empezaba las zonas
boscosas.
Al
primer lugar al que nos dirigimos fue la plaza a disfrutar de las flores con su
fragancia que inundaban el lugar a ratos. Y también poder disfrutar ahí de
comprar helados de diversas combinaciones. Además en ese lugar existían varias
cafeterías y una muy buena panadería en donde vendían un pan muy exquisito muy
popular en el pueblo. Luego nos dirigimos a la vieja galería de arte para ver
algunas de mis primeras obras. Mis amigas no quisieron acompañarme ya que les
parecía aburrido entrar a ver retratos y dibujos de gente que ni siquiera
conocían y en el caso de mis obras ya las habían visto suficiente. Así, que
decidieron esperarme en la plaza. Preferían según ellas observar a los solteros
codiciados de la zona y hablar y también de los vestidos que las otras chicas
se ponían.
Entre
a la vieja galería y empecé a recorrer los pasillos casi solitario en donde las
pequeñas vasijas de barro, las pequeñas esculturas, pinturas y retratos me
daban la bienvenida de forma silenciosa.
¡Qué
recuerdos me embargaron!
Parecía
que fuese ayer cuando mi vieja maestra de escuela nos traía y nos daba un paseo
describiendo cada obra. A la mente se me vienen los nombres de cada uno de los
artistas que hicieron las esculturas
las pinturas. Y como yo era la que más mostraba interés en el arte mi
maestra se concentró en fomentar ese gusto por toda actividad cultural. Hasta
el punto que se preocupó por que aprendiera a realizar paisajes y retratos a
carbón o grafito.
Esta
técnica dibujo es agarrar un lápiz y borrador y plasmar con todos los detalles
posible el objeto o paisaje a retratar. Mi primer modelo fue mi gato y el
dibujo que hice de él fue más precario…
Aún recuerdo como mi mama y mis hermanos se
reían de mis retratos iniciales.
Hasta
que por fin mejore mi técnica. Practique realizando dibujos de rosas, de
princesas de cuentos de Hadas y uno que otras de manos, ya que es la parte del
cuerpo humano más difícil de dibujar.
Por
sin llegue con cierta emoción nostálgica al pasillo en donde estaba los
retratos que había hecho en mi adolescencia. Y aún estaban ahí, retratos de
algunas cosas cotidianas del pueblo y lo que considero mi mejor obra.
Un
autorretrato de tamaño natural que dures días perfeccionando. Con una exactitud
en los detalles increíble. El secreto de esta técnica de dibujo para que se vea más real el retrato es no
debe eliminar las imperfecciones del rostro de las personas. Más bien deben
dibujarse esas imperfecciones con mayor exactitud para crear el retrato
perfecto. Y así lo logre, graduándome con honores y logrando un buen trabajo
como maestra de este tipo de técnica en el colegio de arte de la gran ciudad.
También
me vino a la mente los días amargos cuando me ilusionaron y decepcionaron. Al
final fue una relación que me causo mucho daño…
Aun
sentía la decepción y la tristeza que me dejo esa época de mi vida. No era que
sintiera odio o rencor hacia esa persona, es el sentimiento de haber dado todo
por alguien y que no haya valorada nada de lo que estaba haciendo…
Ese
fue el motivo principal por el que me fui.
¿No
sé su pone que la persona que amas debe protegerte, cuidarte y estar a tu
lado en las buenas y en las malas?
¿No
se sabe que no se debe ilusionar un corazón para después desecharlo como una
basura que estorba?
Estaba
recordando estos momentos cuando escuche el tropel de mis amigas que
venían a decirme que le chico que
siempre me había pretendido estaba en la plaza. Yo las mire sin mucha emoción y
ellas prácticamente me arrastraron fuera de la galería de arte.
Y
si, ahí estaba un chico que siempre fingió amistad pero en el fondo tanto yo
como todos los demás sabíamos que el tenia cierto interés romántico en mí. Nos
saludamos de forma normal y comenzamos hablar de diversos temas. Mientras mis
amigas se retiraron para otro lugar de manera explícita para dejarnos solos
Realmente
no sé porque mientras hablaba con el me invadía el recuerdo del gentil
caballero del tren. A momentos sentía que abandonaba mi cuerpo y me situaba en
ese tren. Y a pesar de mi esfuerzo por mantener la conversación se notaba que
no estaba presente por lo menos en forma mental.
Paso
el rato y nos despedimos quedando en que las familias se reunieran de nuevo
para compartir.
Quede
de acuerdo y me fui con mis amigas que no dudaron en preguntar sobre lo que
conversamos.
Yo
me límite a responder que hablamos de
muchas cosas y como notaron que mi respuesta fue seca y fría no siguieron
insistiendo en indagar más.
No
era que el muchacho fuese mal partido.
Era
dudas y temores sobre lo que debería sentir hacia un hombre. Ya me habían roto
el corazón y no quería pasar por esa experiencia otra vez.
Además,
me invadía el recuerdo del tren a cada momento y recuerdo que al gentil
caballero que me robaba el sueño y como
le permite cosas que yo jamás le había permitido a nadie más, y no se
piense mal. Me refiero a la cercanía física, a preguntarme lo que estaba en mi
corazón y yo responderle con una gran confianza y sinceridad que jamás había
sentido hacia nadie. Y hasta se lo hice saber sobre lo que yo le estaba
permitiendo… le estaba permitiendo entrar a mi corazón sin ningún obstáculo…
Él
sonrió con gran ternura y en sus ojos vi que me sentía segura y protegida con
el…
Como
me hacía falta volver a verlo o tener algún tipo de señal de él.
El
trayecto a mi hogar fue rápido y sin ninguna cosa interesante que contar.
Al
entrar mi padre me llamo y me entrego un sobre que me había llegado por correo
y no dudo en preguntar quién era ese míster XXXX que firmaba el sobre.
Tanto
el sobre como la pregunta de mi padre me dejaron sin saber que responder, solo
el cambio de color en mi rostro delato que me había emocionado por la llegada
de esta carta. Solo atine a responderle que era un viejo amigo de la ciudad y
le quite la carta de su mano y me retire sin disimulo a mi habitación dejando a
mis padres y hermanos viéndose la cara…
Sentía
que hasta mi gato se quedó vigilándome para para saber el contenido de esa
carta…
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